El café y la galletita de avena

Siento que muero, siento que no estoy, pero ni muero, ni me voy, solo lo siento, aquí seguiré como siguen las guacamayas después que muere su pareja, como el águila Arpía del Parque del Este, como el Pez Beta que tanto vimos en la “mascoteria”, en la vida vas dando pasos conforme te son permitidos, a veces uno es el que no se los permite, es como cuando conoces a alguien y entablas una bonita amistad, te encuentras se echan los cuentos, te tomas un café y es agradable y cómico conversar con esa persona, hasta que lo invitas a una reunión familiar o lo integras a tu grupo de amigos, hasta allí llego…, alguien dice, alguien hace y ya, el café no sabe igual y los cuentos ya no son agradables, es tan doloroso cuando alguien a quien adoras te ve con indiferencia y sin embargo te haces el que no se ha dado cuenta y dejas salir tu cariño con un efusivo Hola! Y solo recibes un, Buenos días.., yo no sirvo para eso; Que si el comentario en la Panadería, que si lo que dijo tu amigo, que si el Twitter, que si tu mama, yo no quiero que formes parte de mi vida!!, yo quiero que seas mi vida, yo no quiero que estés entre las peleas por el dinero del abuelo, a la repartición con mi socio, o si vendo el terreno, no quiero, yo quiero esa vida que tengo contigo, con todo y tu combo.., son esos momentos hermosos y no hablo de sexo por que eso es lo menos que hay entre nosotros, bueno, cuando lo hay… LO HAY! pero son esos instantes de hablar, reír y llorar los que me hacen feliz, a pesar de las citas furtivas, de las llamadas ocultas, de las miraditas con el vecino de la camioneta Azul.., papa solía decir que lo mejor que le puede pasar a un hombre es una mujer con historia… y lo peor que le puede pasar a una mujer es un hombre con futuro, al parecer a veces se cumple, existen instantes que pueden unirte a una persona para siempre, me niego a vivir sin saber de ti, yo estaré siempre allí, esperando ese café y la galletita de avena…