Solo hay un paso...

Es aquí donde siempre estoy, en las melancolías o en las alegrías ajenas, siempre ha sido así y nada parecer cambiar, conforme avanza el tiempo, unos lazos se rompen y nuevos lazos se atan, a veces lazos viejos vuelven a unirse y al final termino enredado en un gran cúmulo de lazos, nudos y amarres.., Que seria de mi vida si no escribiera, seria un ogro o quizás seria un paciente psiquiátrico, tal vez estuviera en algún rincón de mi amada Caracas, esperando la bondad de la gente que piensa que por poner unas monedas en la mano de alguien, se esta abriendo su lugar en el cielo, y no se da cuenta que solo contribuyen con el vicio y la desvergüenza, cuantas ONG’S ayudan a esta gente y pudieran darle mejor uso a esas monedas sin tan solo se las dieran…

Y aquí sigo, cansado ya de llevarme puesto, sintiéndome sapo y sintiéndome príncipe, en mi eterno movimiento entre los 70 y los 95 kilos, entre la 32 y la 38, entre sentirme bien y sentirme cansado, entre ser querido y ser odiado, por que mi verbo es apasionado cuando ama, pero, es inclemente cuando reclama y en un segundo puedo perder amigos, amores y sueños…

Hace tiempo elimine de mi vida las malas palabras y las camisas rotas y como dice la canción “ya tire piedras y escupitajos al lugar donde ahora trabajo”, la política alejo a mi padre de mi niñez y el trabajo mermo el tiempo de mi madre a mi lado, mis hermanas siempre estuvieron allí a pesar de lo malcriado y tremendo que era, de vaina no pare en homosexual y la verdad es que no me hubiese afectado, mis mejores amigos son gays y no les veo nada de anormales, pero, siempre me encanto el cuerpo de una mujer, je,je, hay un video de un cumpleaños familiar donde aparezco viendo por debajo de la falda a la secretaria de papa, dioss como me gustaba esa mujer… se llamaba Omaira Gomez y yo balbuceaba su nombre diciendo Omaila goma y me ponía a llorar cuando su novio la buscaba.., ese ha sido siempre el único requisito que he tenido para el amor y la compañía: que sea mujer…,

Y eres mujer," mujer", inteligente, intensa, apasionada única e irrepetible, nunca he tratado de entenderte siempre he hecho lo que mi corazón me dicta, te he amado y te he ofendido, te he cuidado y te he dejado sola, te he dado y te he pedido, te he extrañado y he deseado no verte y se que has hecho lo mismo conmigo, recuerdo aquella tarde que me dijiste “…hoy no quiero verte, quiero estar con mi amiga que llega de Italia y tenemos muchas cosas que contarnos…” fui tan feliz ese día, me encanto tanto tu sinceridad… pero, al tiempo empezamos a querer estar solos siempre, a no querer vernos, a cruzarnos, a no entendernos, a equivocarnos y me preocupo mucho cuando empezamos a cruzarnos, en las palabras y en los hechos, por que de allí a la soledad, a mi soledad solo hay un paso…