El Boulevard...


Hoy salí temprano a almorzar y la verdad no quise hacerlo, mi estomago no quería visitas a medio día, pero mi mente pedía a gritos un respiro, así que salí y comencé a caminar por ese mágico sitio que existe entre la torre KPMG , la Plaza Brion y el Gourmet Market, de verdad, es mágico, sus torres de cristales, la gente, los cafés, todo es bello aquí, me recuerda al bajo Manhattan antes del 11 de septiembre, después de eso no he ido, de ese sitio solo me queda una foto y una cajita de fósforos que dice “Windows of the World” , pero ahora estoy en caracas en mi ciudad, ya les he hablado de ella, me equivoco, en una esquina y me encuentro de frente con la entrada a Chacaito, el boulevard y decido sumergirme en el , y llegar hasta sabana Grande, ahora esta mas limpio, sin buhoneros, ni ladrones, por lo menos eso es lo que dicen, se ve tan distinto, mi caminar no solo me lleva por ese hermoso lugar que aunque minado de templetes comunistas y locales de sectas evangélicas, sigue siendo hermoso, este caminar como les decía no solo me lleva a recorrer físicamente el sitio, me lleva a mis recuerdos, a mi adolescencia, cuando feliz camina por aquí, soñando con ser un líder anarquista, una estrella de rock, un artesano, un sufista famoso…

Recuerdo que una tarde caminaba por esta esquina y vi. un movimiento de cámaras y técnicos y me acerque, iban a grabar un programa de televisión, busque un sitio cómodo y me senté, al lado mío estaba una chama sentada era algo ligeramente mayor que yo, pero tenia una cabellera espectacular, llevaba unos jeans negros y una franela blanca sin impresiones, al igual que yo, así nos vestíamos, quienes criticábamos la saturación existente de mensajes comerciales, hoy me sigo vistiendo así, los fines de semana, pero por que se ve arrechisimo, ella se voltio hacia mi y me dijo: -que mas- -¿que haces?-, y yo tan maduro como siempre le dije, -viviendo, chama, viviendo-, ella sonrió, paso su mano por encima de mi cuello y en un apretón nada romántico, me dijo: -eres un loquito…- y ambos reímos, después de las risas le pregunte -y tu que haces?-,. -Voy a grabar-, me dijo -a grabar, a grabar que?-, le pregunte, me miro sonriendo, -tu no ves mucha televisión verdad?-, me pregunto ella, -algo- le respondí, -algo y que ves?- Me interrogo, -Televisora Nacional, lo demás es extranjerizante- le dije, soltó una carcajada que todavía retumba en mis recuerdos, levantándose, me miro y me dijo, los miércoles a las seis y media, pon el canal ocho, hay un programa que se llama “a Toque” y por cierto no existe la extranjerizacion el mundo es uno solo- , -OK- le dije, ella se alejo con una sonrisa dibujada en los labios, unas tímidas gotas de lluvia empezaron a tocar mi rostro por lo que corrí al café Menphis donde solían estar algunos amigos, lo que ella me pidió lo hice mas de dos meses después, fastidiado en la casa recordé sus palabras y sintonice el canal ocho eran las seis y treinta y cinco, y allí apareció ella, Erika Tucker, no podía creer lo que veía, esa mujer con la que había hablado era la legendaria Erika Tucker, la animadora de la que todos mis amigos hablaban por lo radical que era su programa, lo clara y directa que solía ser con sus invitados y esa espontaneidad que a todos encantaba, era para ese entonces la única persona, por lo menos visible que creía en el rock venezolano y lo apoyaba con todas sus fuerzas…

… no era una mujer bella, pero tenia una fuerza de atracción que era imposible ignorar, a partir de allí no me perdía uno solo de sus programas, luego vinieron las vacaciones y me enviaron a casa de mi tío, en Breckenridge, Colorado, allí rodeado de nieve, mi cabeza se fue enfriando y la economía de mercado termino por seducirme y convencerme, regrese a Caracas y Erika ya no estaba, nadie sabia nada de ella, solo la noticia de que había tenido un accidente automovilístico era lo que se sabia…

Otra Erika se había extraviado en mi vida,.. hoy me vuelvo ha sentar en esta esquina, pero ya no hay cámaras, ni gente postmo, solo gente apresurada caminando de un lugar a otro, en esta esquina había conocido a un icono de mi generación Erika Tucker y en esta esquina también moriría años después otro icono, otro héroe, aquí cayó, Cayayo, una de las mas talentosas criaturas que han habitado esta ciudad, Cayayo, Carlos Eduardo Troconis, Un desgraciado 17 de noviembre de 1999 se llevo su vida y nos privo de su talento y sus maneras, te extrañamos y burda, Aun recuerdo como caminábamos por aquí, pintando grafittis de S.M., eras genial había que pintarlo como tu decías, una noche en Wed´s, en Mata de Coco, tuvimos mi hermano y yo que sacarlo del baño a empujones, un estupido borracho había tratado de golpearlo y herirlo con una navaja y pobre hombre creo que nunca había recibido tantos golpes a la vez, Cayayo no tuvo que mover ni un dedo, todos los que estaban en el baño (como te cuidábamos, viejito) le cayeron encima al hombre quien se vio obligado a guardar varias veces la navaja abierta en su abdomen, el como siempre tan loco y tan noble trato de salvarlo, he incluso quiso defenderlo, -hay que sacarte de aquí-, le dije, -tu no puedes quedarte, te jodes la vida-, -mas?-, me preguntó. Su respuesta me inmuto por momento, a empujones lo montamos en mi Audi y nos fuimos a toda velocidad a la cota mil, allí nos fumamos dos cajas de cigarros cada uno, sin hablar, solo viendo la ciudad, sentados en el capo y recostados del parabrisas, nos despertaron los primeros rayos de la linterna de un policía, -que hacen aquí coños de madre-, -se me van pal carajo-, nos grito el agente, muertos de la risa nos montamos en el carro, mi hermano en el asiento trasero seguía durmiendo, -llévame a Sabana Grande, viejo-, y allí lo deje, en la misma esquina en que años mas tarde su corazón se detendría, y donde hoy estoy, con tan solo treinta y un años y cientos de canciones por escribir y tocar, en esta esquina también llore de amor, una tarde caminaba tranquilo sin sospechar que justo aquí estaba mi novia, la puertorriqueña, bella, hermosa y traidora, besándose con el Portu, esa imagen la arrastre por años y me costo mucho volver a creer en el amor, hace un año en esta misma esquina, el día de la inauguración de mi tercer restaurante, pase y levante la mirada y allí estaba la puertorriqueña, inmersa en un mar de buhoneros, mas mujer, mas bella, sus brazos se extendieron solicitándome un abrazo, -como estas, mi amor-, nos abrazamos, -que bueno que te encuentro-, -justo en el ultimo lugar que nos vimos-, - si -le dije, -en el mismo sitio donde te encontré besándote el Portu- le dije intrigante, -sigues con eso-, tontito-, me respondió, -no mi corazón-, le dije, -es broma- y tu que haces por acá- ,- vine a verte, leí en la prensa que inaugurabas otro restaurante-, -y me entraron unas ganas locas de verte-, -siempre fuiste mi mejor amigo-, esa tarde antes del evento nos contamos toda nuestra vida y me dijo: en un mes me caso y me mudo a Japón, -me lo volviste a hacer- le dije, sonrió y me dio un beso en la boca y me dijo -tu siempre serás ,el mas querido, el mas amado-, -y que coños hago yo con eso-, lo pensé pero no me atreví a decírselo, la acompañe a la puerta y la vi alejarse, hacia su boda, y hacia Japón..

-¿Sabes?- aquí estoy, en mi esquina pero estoy triste, me siento solo, mis héroes, mis musas, mis ídolos ya no están, de repente un papel se empeña en revolotear entre mi pecho y mi rostro, lo tomo en mis manos, es un papel que habla de la orden Babaji , mi cerebro no podía dar crédito a mis ojos, levante la mirada al cielo y percibí un olor a rosas, no estas solo, pensé, no se por que ese pensamiento llego a mi mente, dirigí de nuevo la mirada al papel y allí estaba ella, Erika Tucker, ahora se llama Sri ShaktianandaMa y ¡Dios¡ la encontré en la misma esquina donde me había dejado…

… acaso la puertorriqueña estará por allí…? Divorciada y más bella?

… será que espero un poco más, a ver si Cayayo, aparece…?

Noel Lander


Que Lindo...

Tus ojos al despertar…
Tu suspiro por no querer levantarte
Tu cara al ver que te llevaste mi celular...
Tu gesto al verme tomar las llaves…
Tu manera de tomar agua…
Tu expresión cuando te duele la barriguita…
Tu rostro al verme de reojo…
Tu alegría cuando ves que llego…
Tus celos cuando ves que alguien me abraza…
Tu amistad para con mis amigos
Tu susto al verme molesto
Tu paciencia al escucharme…
Tu deseo de cuidarme…
Tu compañía…
Tú presencia…
Tu felicidad al caminar a mi lado…

No pude estar el día que naciste, pero llegue en la noche y te vi. allí dormida, apenas gemías de gusto por el calor que te daba tu madre, siempre ha sido as,í llego, tarde a tu nacimiento, pero no a tu vida, ni tu a la mía, nos hacemos amigos, nos cuidamos y protegemos, nos entregamos tantos bellos momentos, anécdotas hermosas, algunas veces me cuesta hacerle entender a la gente por que te quiero tanto, y simplemente me dedico a contarles tus ocurrencias, y si vieras como ríen, tristemente en este país la tolerancia se ha perdido y por tu condición no te puedo llevar a muchos sitios, sentí una envidia enorme cuando estuve en Alemania y vi a todos juntos, en cualquier lugar y en cualquier sitio, son esas cosas que quisiera que algún día aquí cambiaran, pero por lo momentos me conformo con llegar a casa y saber que estas allí, te llames: Sandy, Negra, Candy, Laika, Lucky, Niebla, Niña, Osa o Yoko, aunque cada quince años, deba despedirme, guardar tu collar y llorar tu partida, lo mas duro ha sido decidir que te vallas, pero tus ojos me lo han pedido a gritos…

… Entre las miles de cosas que nos enseño papá, el amor a los animales y en especial al perro es una de las que mas le agradezco y como siempre decía: lo cito “la evolución de un pueblo se mide en la forma en que tratan a sus animales…